
El antiguo USS Rodney M. Davis (FFG-60), antigua fragata de misiles guiados de la Armada de los Estados Unidos, fue hundido deliberadamente durante un ejercicio de hundimiento controlado (SINKEX) tras ser alcanzado por un misil antibuque AGM-84 Harpoon. El suceso marcó la última misión del buque tras décadas de servicio, no una pérdida en combate.
Puesta en servicio en 1982, esta fragata de la clase Oliver Hazard Perry fue diseñada durante la Guerra Fría principalmente para la guerra antisubmarina y tareas de escolta. Bautizada con el nombre de Rodney Maxwell Davis, galardonado con la Medalla de Honor, la fragata apoyó patrullas, ejercicios conjuntos y operaciones de seguridad marítima en todo el mundo.
Antes del ejercicio, se retiraron materiales peligrosos y equipos sensibles para cumplir con las normas ambientales. El misil impactó según lo previsto, lo que permitió a los analistas recopilar datos valiosos sobre el rendimiento de las armas y la capacidad de supervivencia del buque. Aunque emotivo para los exmiembros de la tripulación, el hundimiento contribuyó en última instancia a la preparación naval y al desarrollo futuro de la flota.